Un Niño Nacido…

“Nos ha nacido un niño, Dios nos ha dado un hijo: a ese niño se le ha dado el poder de gobernar; y se le darán estos nombres: Consejero admirable, Dios invencible, Padre eterno, Príncipe de paz.” (Isaías 9:6)

 

El contexto de la historia dice que esta profecía fue escrita cuando el pueblo estaba en guerra… Samaria y Siria se unieron para invadir a Judá. En la actualizada este mensaje se hace más vigente, vivimos en un mundo todavía asolado, resultado del pecado del hombre.

La historia relata que Jesús: nació en un establo, Su madre lo envolvió y metió en un pesebre, porque no hubo lugar para ellos.

Pero no era sólo un niño. ¡Era también un hijo – el Hijo de Dios! que “de tal manera amó al mundo…”

Y tan hermosa como es la historia de Navidad, es la esperanza “dada” por este niño que de grande, murió en la Cruz, por nuestros pecados.

 

Hoy estas fechas son la excusa para: hacer fiesta y emborracharse, pasar la noche en bailes, en lugar de adorar y celebrar a Dios por el regalo de Navidad.

¿De qué manera has estado celebrando la Navidad en años pasados? ¿Con luces? ¿Con fuegos artificiales? ¿Con fiestas? ¿Cenas, Bebidas?

Quiero decirte que nada de esto se dio en la noche en que Jesús nació. Lo que si resplandeció aquella noche fue la luz de Jesús para salvación a la humanidad.

Algo que los pastores de Belén entendieron muy bien al recibir el mensaje de los ángeles: “Ha nacido un Salvador que traerá Paz, porque es su buena voluntad”.

 

Permita que en su vida se celebre la verdadera expresión de la Navidad: “Jesús Naciendo en su Corazón”

Esta puede ser una Navidad especial, tan solo hay que dejar que Jesús nazca en el corazón, no permitiendo que regalos, cenas, celebraciones vuelvan a dejar a Jesús sin un lugar para Él.

 

¡Dios le Bendiga!

Deja un comentario

*

captcha *