Iglesia – Su nueva familia

Cuando la gente piensa en una iglesia, generalmente el primer pensamiento es de un edificio religioso, tal vez con una cruz en algún lugar donde las personas participan de un culto. Aunque un lugar de culto realmente sea importante, la iglesia no es un edificio físico. Cuando la Biblia habla de la Iglesia, se refiere a personas. La Iglesia está formada por discípulos nacidos de nuevo de Jesús, llamados a glorificar a Dios, servir a otros y bendecir nuestro mundo. Es la comunidad del pueblo de Dios.

Nosotros no vamos a la Iglesia, sino que somos la Iglesia. Esto significa que no ‘salimos’ de la Iglesia después que el culto de domingo ha terminado, sino que seguimos llenos de la presencia de Dios y de la gloria del Evangelio dondequiera que vayamos, todos los días de la semana.

A pesar de que la iglesia no sea un lugar, los discípulos de Jesús necesitan reunirse en un sitio para aprender más acerca de Dios y unos de los otros. Por eso es también necesario participar de una iglesia local. La iglesia local es un grupo de creyentes que se reúne periódicamente en un lugar específico. Todos los discípulos de Cristo deben ser parte de una iglesia local y conectarse con la familia de Cristo.

La Biblia usa diferentes ilustraciones para explicar la Iglesia. El apóstol Pablo, por ejemplo, la llama Iglesia del Cuerpo de Cristo: Él es la cabeza y nosotros somos los miembros. Estamos conectados unos con otros y cada miembro tiene una función importante que cumplir. Pedro dice que la Iglesia es como una casa espiritual construida con piedras vivas. Estas piedras son usted y yo.

Veamos las razones por las que la Iglesia existe y entendamos por qué es tan importante:

  1. Glorificar a Dios

El propósito principal de la Iglesia y de cada cristiano es glorificar a Dios. Hacemos esto al aprender más acerca de Él, estudiando Su Palabra y por medio de la oración, alabanza y adoración. Glorificamos a Dios obedeciendo su mandamiento para amarlo sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

  1. Servir a otros

Jesús nunca llamó discípulos para que sean ‘llaneros solitarios’. Somos una familia en comunidad, hermanos y hermanas en Cristo caminando juntos. Como miembros del Cuerpo de Cristo, somos llamados a construir amistades profundas basadas en amor. Dios nos ha dado a cada uno de nosotros talentos y dones para ser colocados en el servicio mutuo. ¡Nos complementamos unos a otros!

  1. Para bendecir el mundo

Vivimos en un mundo plagado por el pecado, dolor y sufrimiento. Jesús sabe esto y dijo que somos la “luz del mundo”. Esto significa que fuimos llamados a invadir la oscuridad con la luz del Evangelio y ser agentes divinos para la redención y transformación de nuestro mundo. Como Cuerpo de Cristo, somos Sus manos y pies en la tierra. Los pies y las manos se movilizan y hacen algo. No fuimos llamados a ser una comunidad de personas que viven en una burbuja religiosa, ciegos a las necesidades del mundo, sino que nos involucramos en una búsqueda activa para suplir las necesidades de la sociedad en amor y compasión.

De hecho, Jesús nos mandó a proclamar Su mensaje de salvación y a hacer discípulos de todas las naciones. Como Iglesia, fuimos llamados a anunciar el Evangelio y participar activamente en nuestra sociedad para demostrar el amor de Dios y crear un mundo mejor para nosotros y para las generaciones futuras.

Encuentre una buena iglesia local y sea un miembro activo. Si no hay una iglesia cerca de usted, invite a otros discípulos para reunirse regularmente para glorificar a Dios, servir a otros y para bendecir al mundo. La comunidad de los discípulos de Jesús es la esperanza de las naciones.

 

Referencias Bíblicas

"Ahora te digo que tú eres Pedro (que quiere decir “roca”), y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y el poder de la muerte no la conquistará."
Mateo 16:18 NTV
“Así como nuestro cuerpo tiene muchas partes y cada parte tiene una función específica, 5 el cuerpo de Cristo también. Nosotros somos las diversas partes de un solo cuerpo y nos pertenecemos unos a otros.”
Romanos 12:4-5 NTV
"Además, Dios confirmó el mensaje mediante señales, maravillas, diversos milagros y dones del Espíritu Santo según su voluntad."
Hebreos 2:4-5 NTV

Deja un comentario

*

captcha *