¿Cristianos cada día, o solo de domingo?

Supongo que muchos se preguntan porque el cristianismo parece estar en letargo, y vemos el resurgir de las sectas y las religiones orientales. Me preocupa la evangelización, pero también me preocupa el estado de la Iglesia… está dormida. ¿Qué está pasando? ¿Por qué hay cada vez menos personas que entregan sus vidas a Cristo?… las voces de nuestras conciencias dicen: la gente no quiere escuchar, hay muchas comodidades y la gente solo piensa en disfrutar, excusa sobre excusa para auto-engañarnos… Somos nosotros los que hemos perdido el Poder de Dios. La gente necesita a Cristo, la prueba es que las sectas tienen éxito y las consultas de mediums y espiritistas se llenan, pues la gente está buscando el agua que sacie sus almas, que solo Cristo puede darles y que nosotros no estamos sabiendo compartir.

Cada uno de nosotros, los nacidos de nuevo, somos según la Palabra “sacerdotes”:

Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.” (1 Pedro 2:9.)

Está claro que nuestro Sumo Sacerdote es Cristo, y que Él hizo el único sacrificio que quita los pecados de una vez para siempre… entonces ¿por qué somos llamados nosotros sacerdotes?, ¿de qué forma daremos sacrificios a Dios, si Cristo lo hizo todo completo?.

En el Antiguo Testamento, los sacerdotes ofrecían sacrificios cada día:

Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año cada día, continuamente.” (Éxodo 29:37.)

Y nosotros, según vemos en la Palabra, somos el sacrificio que Dios desea, nuestras vidas consagradas a Dios, son el sacrificio agradable a Dios y la forma de darle culto:

Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.” (Romanos 12:1.)

Vemos en los Salmos, como es una actitud de cada día:

Así cantaré tu nombre para siempre, Pagando mis votos cada día.” (Salmo 68:1)

Te exaltaré, mi Dios, mi Rey, Y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre. Cada día te bendeciré, Y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.” (Salmo 145:1-2)

Jesús lo dijo muy claro, y no sé cómo entendemos este versículo nosotros, pero la importancia radica en la periodicidad con la que nos negamos a nosotros mismos, para seguir y obedecer a Jesús, cada día…

Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” (Lucas 9:23)

Si meditamos, vemos como hemos hecho del cristianismo una religión de un día, el domingo, el llamado día del Señor, ¿es que acaso los demás días no son el día del Señor?

Volvamos al modelo bíblico de iglesia y veamos en que radicaba su poder: perseveraban cada día en tener favor con todo el pueblo, y el resultado era que el Señor añadía cada día a la iglesia a los que habían de ser salvos.

Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.” (Hechos 2:46-47)

Tenemos una hermosa promesa del Señor después de la llamada “Gran comisión”:

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” (Mateo 28:19-20)

Él es fiel y está todos los días con nosotros, ¿estamos nosotros cada día con Él?

¿Somos sacerdotes cada día, o solo de domingo en domingo?

Mari Paz
Maripaz@emailcristiano.com

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