Iglesia – Su nueva familia

Cuando la gente piensa en una iglesia, generalmente el primer pensamiento es de un edificio religioso, tal vez con una cruz en algún lugar donde las personas participan de un culto. Aunque un lugar de culto realmente sea importante, la iglesia no es un edificio físico. Cuando la Biblia habla de la Iglesia, se refiere a personas. La Iglesia está formada por discípulos nacidos de nuevo de Jesús, llamados a glorificar a Dios, servir a otros y bendecir nuestro mundo. Es la comunidad del pueblo de Dios.

Nosotros no vamos a la Iglesia, sino que somos la Iglesia. Esto significa que no ‘salimos’ de la Iglesia después que el culto de domingo ha terminado, sino que seguimos llenos de la presencia de Dios y de la gloria del Evangelio dondequiera que vayamos, todos los días de la semana.

A pesar de que la iglesia no sea un lugar, los discípulos de Jesús necesitan reunirse en un sitio para aprender más acerca de Dios y unos de los otros. Por eso es también necesario participar de una iglesia local. La iglesia local es un grupo de creyentes que se reúne periódicamente en un lugar específico. Todos los discípulos de Cristo deben ser parte de una iglesia local y conectarse con la familia de Cristo.

La Biblia usa diferentes ilustraciones para explicar la Iglesia. El apóstol Pablo, por ejemplo, la llama Iglesia del Cuerpo de Cristo: Él es la cabeza y nosotros somos los miembros. Estamos conectados unos con otros y cada miembro tiene una función importante que cumplir. Pedro dice que la Iglesia es como una casa espiritual construida con piedras vivas. Estas piedras son usted y yo.

Veamos las razones por las que la Iglesia existe y entendamos por qué es tan importante:

  1. Glorificar a Dios

El propósito principal de la Iglesia y de cada cristiano es glorificar a Dios. Hacemos esto al aprender más acerca de Él, estudiando Su Palabra y por medio de la oración, alabanza y adoración. Glorificamos a Dios obedeciendo su mandamiento para amarlo sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

  1. Servir a otros

Jesús nunca llamó discípulos para que sean ‘llaneros solitarios’. Somos una familia en comunidad, hermanos y hermanas en Cristo caminando juntos. Como miembros del Cuerpo de Cristo, somos llamados a construir amistades profundas basadas en amor. Dios nos ha dado a cada uno de nosotros talentos y dones para ser colocados en el servicio mutuo. ¡Nos complementamos unos a otros!

  1. Para bendecir el mundo

Vivimos en un mundo plagado por el pecado, dolor y sufrimiento. Jesús sabe esto y dijo que somos la «luz del mundo». Esto significa que fuimos llamados a invadir la oscuridad con la luz del Evangelio y ser agentes divinos para la redención y transformación de nuestro mundo. Como Cuerpo de Cristo, somos Sus manos y pies en la tierra. Los pies y las manos se movilizan y hacen algo. No fuimos llamados a ser una comunidad de personas que viven en una burbuja religiosa, ciegos a las necesidades del mundo, sino que nos involucramos en una búsqueda activa para suplir las necesidades de la sociedad en amor y compasión.

De hecho, Jesús nos mandó a proclamar Su mensaje de salvación y a hacer discípulos de todas las naciones. Como Iglesia, fuimos llamados a anunciar el Evangelio y participar activamente en nuestra sociedad para demostrar el amor de Dios y crear un mundo mejor para nosotros y para las generaciones futuras.

Encuentre una buena iglesia local y sea un miembro activo. Si no hay una iglesia cerca de usted, invite a otros discípulos para reunirse regularmente para glorificar a Dios, servir a otros y para bendecir al mundo. La comunidad de los discípulos de Jesús es la esperanza de las naciones.

 

Referencias Bíblicas

"Ahora te digo que tú eres Pedro (que quiere decir “roca”), y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y el poder de la muerte no la conquistará."
Mateo 16:18 NTV
«Así como nuestro cuerpo tiene muchas partes y cada parte tiene una función específica, 5 el cuerpo de Cristo también. Nosotros somos las diversas partes de un solo cuerpo y nos pertenecemos unos a otros.»
Romanos 12:4-5 NTV
"Además, Dios confirmó el mensaje mediante señales, maravillas, diversos milagros y dones del Espíritu Santo según su voluntad."
Hebreos 2:4-5 NTV

La Biblia – la Palabra de Dios para nosotros

La Biblia es fascinante. Es una recopilación de sesenta y seis libros escritos por al menos cuarenta autores, en más de 1.600 años, en tres continentes diferentes. Entre los autores se incluyen reyes, médicos, sacerdotes y también pescadores y agricultores. A pesar del intervalo de tiempo y el número de escritores, está libre de errores y forma un conjunto perfecto inspirado por Dios.

Es verdaderamente el libro de Dios, pero es más que un libro, es una invitación a un viaje de descubrimiento de tesoros espirituales. La Biblia es como una colcha de retales, hecha por muchas manos distintas, con piezas de diferentes tamaños y estilos, cuyo resultado final es una unidad armónica que puede traer refugio reconfortante para los inviernos más fríos del alma humana. Es la Palabra inspirada de Dios, revelada a nosotros para que podamos saber más acerca de Él, Sus planes y nosotros mismos.

El mensaje de la Biblia tiene valor para todas las personas, con cualquier estilo de vida. Es leída por reyes y presidentes, así como en celdas y prisiones. Su contenido desafía a los intelectuales más sofisticados, mientras cautiva la imaginación de los niños pequeños. La Biblia contiene la revelación de realidades espirituales y principios para ayudar con los aspectos prácticos de la vida, tales como la forma de educar a los hijos, tener una empresa o elegir buenos amigos. Este maravilloso libro sigue siendo la piedra angular en la construcción de civilizaciones enteras.

Para un cristiano, la Biblia es la Palabra de Dios. Es el estándar con el cual se mide toda la enseñanza espiritual. Sus verdades transformadoras han cambiado la vida de miles de millones en todo el mundo y ¡cambiarán su vida también!

La Biblia tiene dos partes principales: el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento abarca desde la creación hasta el tiempo de Jesús. El Nuevo Testamento abarca desde la época de Jesús hasta el final de los tiempos, cuando Dios finalmente juzgará a toda la humanidad y hará un nuevo cielo y una nueva tierra.

La mejor manera de obtener el máximo provecho de la Biblia es mediante la lectura y los estudios regulares. Aquí están algunas ideas para ayudarle:

Lea la Biblia todos los días.Así como su cuerpo necesita alimento físico, su alma necesita el alimento espiritual de la Palabra de Dios. Si usted lee solamente tres capítulos al día durante los días laborales y cuatro capítulos en los fines de semana, será capaz de leer toda la Biblia en un año. ¡Vale la pena!

Comience con los Evangelios. Los Evangelios son los primeros cuatro libros del Nuevo Testamento y contienen la historia de las enseñanzas de Jesús, su nacimiento, vida, muerte y resurrección. Ellos son el mejor punto de partida para quien empieza a leer la Biblia.

Lea en oración. Mientras lea, pida a Dios que hable con usted y revele Su voluntad. Usted se sorprenderá al ver cómo pasajes se conectarán directamente con situaciones que está pasando en su vida y proporcionarán orientación divina para sus decisiones.

Medite en el contenido. No lea la Biblia como un libro común. Cuando un pasaje llame su atención, piense en ello hasta que la verdad divina renueve su mente y transforme su vida.

Estudie intencionalmente.Hay varios recursos para estudiar la Biblia.  Usted puede utilizar planes de lectura en Internet, vídeos o predicaciones. También puede utilizar libros o unirse a  grupos de estudio de la Biblia en su iglesia local, donde otros discípulos de Jesús podrán ayudarle a aprender más.

La oración – Una conversación con el Padre celestial

Como hijos de Dios, nacidos de nuevo por el poder de Su Espíritu, somos llamados a la comunión con el Padre a través de la oración. La oración es simplemente una conversación con nuestro Padre Celestial. Es una oportunidad para entregar a Él las cargas de nuestros corazones y disfrutar de la presencia de Jesús. A través de la oración, podemos ir más allá de nuestras limitaciones y entrar en la presencia del Creador Todopoderoso del universo para presentar todas nuestras preocupaciones y recibir respuestas a nuestras peticiones. ¡Es uno de los privilegios más extraordinarios dados a la humanidad!

Por medio de la oración recibimos orientación, aliento y fuerza espiritual para las batallas de la vida. La oración nos hace crecer en amor, intimidad y comprensión de Su plan y propósito para nosotros. Es una oportunidad para rendirse a Dios, ejercer fe y cosechar esperanza. Cuando oramos, abandonamos nuestro orgullo y afirmamos nuestra dependencia en la providencia y en el cuidado de Dios.

La oración es para la vida cristiana lo que la respiración es para el cuerpo humano.

Para orar, no es necesario aprender palabras complicadas o tomar cierta postura corporal. De hecho, cuanto más sincera su oración, mejor. Aquí hay algunos principios que le ayudarán a disfrutar de una vida coherente y rica de oración:

Siempre ore en el nombre de Jesús. La razón por la que podemos llegar confiadamente delante de Dios en oración es el sacrificio de Jesús en la cruz. Él nos dio acceso al Padre y ningún otro mediador es necesario. En el nombre de Jesús, uno puede hablar directamente con el Padre, y Él escuchará.

Alabe y adore a Dios. La mejor manera de empezar a orar es alabando y adorando a Dios por lo que Él ha hecho y por quién Él es. Usted puede cantarle una canción o simplemente decirle lo mucho que lo ama.

Confiese sus pecados y reciba el perdón. Cuando ore, examine su corazón y entregue a Dios sus problemas y luchas. Él está siempre dispuesto a perdonar sus pecados y ayudarle a superar las tentaciones.

Presente sus necesidades y las necesidades de otros. Al pedir a Dios lo que necesitamos, expresamos nuestra confianza en Él. Ore también por otras personas. Orar por otros le protegerá contra el egoísmo y le hará un canal de bendiciones en la tierra. Las personas egoístas no tienen tiempo para orar por otros.

Ore frecuentemente. La oración debe convertirse en un estilo de vida. Es importante reservar un tiempo especial para orar todos los días, pero aproveche también todas las oportunidades para tener comunión con Dios. Usted puede orar mientras conduce, trabaja o cuida de sus negocios.

Ore con fe. Fe es la confianza en que Dios cumplirá Sus promesas. La fe conecta la provisión milagrosa en los cielos con las necesidades aquí en la tierra. Cuando uno ora, tiene la expectativa de recibir una respuesta de Dios.

Él responderá de acuerdo a Su voluntad. Servimos a un Padre amoroso que se alegra en bendecir a sus hijos con regalos preciosos. La oración, sin embargo, no es una manera de obligar a Dios a satisfacer nuestros deseos egoístas. Dios puede responder «no» a sus oraciones o decidir que aún no es el momento para que usted reciba su pedido. La oración es también una oportunidad para renunciar a nuestras ideas y deseos egoístas para conocer la voluntad de Dios.

Fuente: Devocional Nueva Vida en Cristo

El arrepentimiento – El camino hacia una vida transformada

En Génesis, el primer libro de la Biblia, leemos la historia de cómo el pecado entró en el mundo. Cuando Adán pecó, Dios le preguntó: “¿Acaso has comido del fruto del árbol que yo te prohibí comer?» (Génesis 3:11). En lugar de reconocer su error, Adán decidió culpar a su esposa… Él descaradamente declaró que el fallo fue con “la mujer que me diste por compañera” (Génesis 3:12). Cuando Dios confrontó a Eva, ella cometió el mismo error: «La serpiente me engañó» (Génesis 3:13).

Desde entonces, la humanidad tiene problemas para asumir la responsabilidad de sus errores. Es más fácil echarle la culpa a alguien o a una circunstancia, pero eso no soluciona los problemas de nuestro carácter. Cuando tratamos de eludir la responsabilidad por nuestros errores, podemos preservar nuestro orgullo, pero dejamos de madurar. Culpar a otros nos hace caer en las arenas movedizas de las conductas y actitudes tóxicas que solo nos hacen daño.

Dios quiere sanarnos y restaurarnos, pero, para eso, tenemos que dejar de echarle la culpa a otros, asumir la responsabilidad de nuestros errores y alejarnos de ellos. Esto es lo que la Biblia llama arrepentimiento.

La palabra arrepentimiento significa «cambio de rumbo» o «cambio de mente». Dios sabe qué es lo mejor para nosotros y Él es digno de confianza. Cuando nos arrepentimos, Dios responde con perdón y sanidad.

Al examinar la cuestión del arrepentimiento, es vital entender que Dios aborrece el pecado, pero no porque Él puede ser herido o perturbado por el pecado. Él es Dios y nada puede lastimar Su majestad y gloria. Entonces, ¿por qué Dios odia el pecado? Porque el pecado nos hace daño. Él sabe lo que es mejor para nuestra vida y nos invita a dejar atrás todo lo que se interpone entre nosotros y la vida abundante que Jesús vino a traer.

¿Cuáles son las áreas de su vida en las que necesita arrepentirse? ¿Está usted culpando a otros por sus propios errores? ¿Cuáles son los hábitos, pensamientos, sentimientos o actitudes en su vida que se convirtieron en una prisión para usted? Quizás usted realmente sufrió por culpa de otra persona, y esto no se puede menospreciar, pero aunque no se pueda cambiar lo que pasó, con la ayuda de Jesús se puede decidir cómo uno va a reaccionar. Por medio del arrepentimiento y el perdón, Cristo puede ayudarle a triunfar sobre cualquier situación catastrófica en su vida. Usted fue llamado a la libertad, y el arrepentimiento es esencial para recibir todo lo que Jesús tiene para usted.

Hoy le invito a mirar su propia vida, renunciar a la soberbia, confesar sus pecados y dejarlos atrás. No importa lo que hizo, dónde estaba o con quién estaba. Si realmente se arrepiente y deja el pecado, Dios está dispuesto a perdonar y restaurar su vida. Él también está dispuesto a hacer más que eso, Él está listo para llamarle Su hijo, llenarle con su Espíritu Santo y darle una vida completamente nueva. ¡Él promete cambiar su culpa y vergüenza por la verdadera alegría!

Es importante que aprenda sobre el arrepentimiento, porque esto no es algo que se hace solo una vez en la vida. Nuestra salvación no significa que no tendremos luchas contra el pecado. Al contrario, porque decidimos vivir para Dios, enfrentamos pruebas y tentaciones que no enfrentábamos antes.

Para un cristiano, el arrepentimiento y el perdón no constituyen una licencia para pecar, sino un medio para restaurar nuestra relación con Dios cuando tropezamos en nuestro caminar con Jesús. El arrepentimiento es un estilo de vida. La mayor prueba de que uno se arrepintió es que está constantemente dispuesto a someterse al señorío de Cristo y permitirle que cambie las cosas en su vida que no traen honor a Él.

Aquí hay cuatro pasos sencillos que pueden ayudarle a practicar la disciplina espiritual del arrepentimiento y recibir el perdón de Dios.

Reconozca sus pecados.Sea profundamente honesto consigo mismo y confiese sus pecados a Dios, cualesquiera sean.
Pida perdón. Pida a Dios que le perdone sus pecados y sepa que Él está más que dispuesto a perdonarle siempre que lo necesite.

Reciba el perdón de Dios. Después de confesar y alejarse de su pecado, acepte el perdón de Dios. Él quitó su culpa y vergüenza. No mire hacia atrás. ¡Levante su cabeza y siga adelante en su nueva vida con Jesús!
¡Viva una vida victoriosa! Ahora que está perdonado, no peque más. Entregue su vida al control del Espíritu Santo y sea transformados por la gracia, amor y poder de Dios.

En nuestro próximo devocional, aprenderemos más acerca de cómo comunicarse con Dios mediante la oración. ¡Hasta mañana!

La salvación y el milagro del nuevo nacimiento

¿Dónde voy a pasar la eternidad? ¿Qué sucederá después de que mi vida termine? ¿Hay alguna esperanza para la humanidad? Estos son problemas extremadamente importantes y Dios tiene una respuesta para ellos. ¡Él nos ama tanto que dio a su Hijo Jesús para que nos salvará y nos diera la oportunidad de disfrutar de una vida abundante y la eternidad con Él!

Sin embargo, para salvarnos, Dios primero tuvo que tratar con nuestros pecados. Los pecados son las decisiones equivocadas que nos separan de Dios, y todos nosotros tomamos decisiones así. ¿Alguna vez ha dicho una mentira o recogido algo que no es suyo? ¿Alguna vez ha mirado a alguien con lujuria o actuado con motivos egoístas? Cualquier persona honesta admitirá que ya cometió pecado.

La cuestión es que, cada vez que elegimos al pecado, elegimos la separación de Dios. Él es absolutamente santo y bueno. No hay ninguna maldad en Él y Él nunca aceptará el pecado. Como es imposible que alguien pueda vivir las normas de perfección de Dios, necesitamos desesperadamente la salvación y el nuevo nacimiento que Jesús vino a traer.

Un día, un líder respetado llamado Nicodemo vino a ver a Jesús con muchas preguntas intrigantes. Jesús le dijo claramente: «De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios.» (Juan 3:3).

Nicodemo pensó que estaba bien con Dios porque era una persona religiosa y buena, pero Jesús dejó claro que nadie puede ser salvo por su religión o buenas obras. ¡Quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios!

Nicodemo estaba perplejo por la respuesta de Jesús. ¿Cómo puede alguien nacer de nuevo? Jesús explicó que no se refería a un nuevo nacimiento físico, sino espiritual: «Lo que nace del cuerpo es cuerpo; lo que nace del Espíritu es espíritu.» (Juan 3:6).

El evangelio de Juan explica que cuando ponemos nuestra fe en Jesús, Dios nos da poder para nacer de nuevo en nuestro espíritu y nos volvemos hijos de Dios, concebidos por la voluntad de nuestro Padre Celestial (Juan 1:12,13). ¡Simplemente maravilloso!

Nuestra salvación y nuevo nacimiento solo son posibles debido al sacrificio de Jesús en la cruz. Alrededor de 2.000 años atrás, Jesús vino a la tierra y vivió entre nosotros. Sin embargo, fue rechazado por los líderes religiosos, llevado a un juicio fraudulento, acusado falsamente y condenado injustamente. Su sentencia fue la muerte por crucifixión, un castigo reservado a los peores criminales.

Después de su condena, Jesús soportó mucha crueldad… Fue severamente golpeado y torturado. Enseguida, fue clavado en una cruz y dejado para morir. Incluso ante tanto sufrimiento, su oración fue: «—Padre —dijo Jesús—, perdónalos, porque no saben lo que hacen.»(Lucas 23:34). En la cruz, Jesús, el Hijo de Dios sin pecado, dio su último suspiro y murió como un criminal, solo y abandonado…

Pero, ¿por qué lo hizo? ¿Por qué Jesús aceptó tal humillación y dolor? En cualquier momento podría haber pedido a Su padre que enviara ejércitos de ángeles y destruyese a sus torturadores; pero suportó la humillación de la cruz… ¿Por qué? La razón es simplemente impactante: ¡Él lo hizo por nosotros! En la cruz, Jesús cambió de lugar con nosotros y tomó el castigo que merecemos por nuestros pecados. Su sacrificio ha eliminado la separación entre Dios y los hombres.

Esta sorprendente historia no terminó en la cruz. Después de que Jesús murió, sus discípulos lo pusieron en un sepulcro nuevo. Una gran piedra fue utilizada para cerrar el sepulcro y soldados montaron guardia allí. Pero al tercer día, sucedió algo extraordinario. Cuando algunos de los discípulos de Jesús vinieron al sepulcro, fueron recibidos por un ángel que proclamaba: «No está aquí, pues ha resucitado, tal como dijo» (Mateo 28:6). ¡Jesucristo está vivo hoy! Fue resucitado por el poder del Espíritu Santo e invita a toda la humanidad a creer en Él, recibir el perdón y la vida eterna. Él le conoce personalmente y se preocupa con usted. Gracias a su muerte y resurrección, la salvación es un regalo gratuito de Dios para su vida. ¡Usted puede nacer de nuevo por la fe en Jesús!

Usted puede recibir la salvación arrepintiéndose de sus pecados y entregando su vida a Jesús. Usted puede entregar su vida a Jesús a través de una oración de fe. Si usted no ha hecho esta oración, hágala ahora de manera sincera invitando a Jesús a que sea el Señor y Salvador de su vida. Dios responderá con la salvación y el nuevo nacimiento. ¡Su vida va a cambiar para siempre!

Bienvenido a su nueva vida en Cristo. En nuestro próximo devocional, aprenderemos sobre el arrepentimiento, un aspecto esencial de la verdadera fe en Jesús.

Un Niño Nacido…

“Nos ha nacido un niño, Dios nos ha dado un hijo: a ese niño se le ha dado el poder de gobernar; y se le darán estos nombres: Consejero admirable, Dios invencible, Padre eterno, Príncipe de paz.” (Isaías 9:6)

 

El contexto de la historia dice que esta profecía fue escrita cuando el pueblo estaba en guerra… Samaria y Siria se unieron para invadir a Judá. En la actualizada este mensaje se hace más vigente, vivimos en un mundo todavía asolado, resultado del pecado del hombre.

La historia relata que Jesús: nació en un establo, Su madre lo envolvió y metió en un pesebre, porque no hubo lugar para ellos.

Pero no era sólo un niño. ¡Era también un hijo – el Hijo de Dios! que “de tal manera amó al mundo…”

Y tan hermosa como es la historia de Navidad, es la esperanza “dada” por este niño que de grande, murió en la Cruz, por nuestros pecados.

 

Hoy estas fechas son la excusa para: hacer fiesta y emborracharse, pasar la noche en bailes, en lugar de adorar y celebrar a Dios por el regalo de Navidad.

¿De qué manera has estado celebrando la Navidad en años pasados? ¿Con luces? ¿Con fuegos artificiales? ¿Con fiestas? ¿Cenas, Bebidas?

Quiero decirte que nada de esto se dio en la noche en que Jesús nació. Lo que si resplandeció aquella noche fue la luz de Jesús para salvación a la humanidad.

Algo que los pastores de Belén entendieron muy bien al recibir el mensaje de los ángeles: “Ha nacido un Salvador que traerá Paz, porque es su buena voluntad”.

 

Permita que en su vida se celebre la verdadera expresión de la Navidad: “Jesús Naciendo en su Corazón”

Esta puede ser una Navidad especial, tan solo hay que dejar que Jesús nazca en el corazón, no permitiendo que regalos, cenas, celebraciones vuelvan a dejar a Jesús sin un lugar para Él.

 

¡Dios le Bendiga!

Los Dones Espirituales

Los Dones Espirituales

Por lo general el tema de los dones espirituales siempre trae consigo una serie de controversias sobre diferentes aspectos, por ejemplo: ¿cuántos dones tengo en realidad o cuántos debería tener? ¿Es correcto anhelar otros dones que no tengo? ¿Cuáles dones están vigentes hoy? ¿Qué de los excesos de hoy en cuanto a la práctica de los dones en el culto cristiano? ¿Tiene la Biblia respuesta para las dudas de hoy en cuanto a los dones espirituales?

“Todo lo que es bueno y perfecto desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos. Él nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento.”
Santiago 1:17 NTV

Desde el momento en que fuimos salvos también hemos sido capacitados con habilidades que antes no poseíamos y que la Escritura llama “dones espirituales”. La Iglesia de Cristo, como organismo necesita de estos dones para el desarrollo de la misma; el Cuerpo de Cristo, su Iglesia, crece, se nutre y es edificada cuando sus miembros ejercitan sus dones espirituales.

El Nuevo Testamento enumera 21 dones. Sin embargo, la mayoría de los estudiosos de la Biblia convienen en una lista de solamente 18.

No debemos confundir el fruto del Espíritu (que es dado a todos los cristianos) con el(los) Don Espiritual.

 

¿Qué son los dones espirituales?

Muchos cristianos creen saber mucho acerca de los dones, pero el asunto es que a pocos se les ve desarrollándolos…

Muchos para facilitarse la vida dicen: “Oh mi don espiritual es el de servicio” Pero ¿Realmente casi todos tienen el mismo don espiritual?

La palabra “don” proviene de la “transliteración de la palabra griega charis, que significa don, regalo, gracia, favor, poder, oficio, misión”.

 

¿Qué es un don espiritual? “La capacitación que el Espíritu Santo da en su soberana voluntad para que el creyente salvo conviva, edifique y ejerza el ministerio en el cuerpo de Cristo, es decir la iglesia local.”

Podemos decir también que un don espiritual es un atributo especial que el Espíritu Santo da a cada miembro del Cuerpo de Cristo, según la gracia de Dios, para usarlo dentro del contexto de Su Cuerpo.

Otra definición sería que don espiritual es una capacidad dinámica activa y espiritual dada por Dios a cada creyente para provecho de la iglesia en unidad y para la gloria de Dios.

 

La palabra don espiritual proviene de dos palabras griegas: carisma pneumatikvn (carisma– Romanos 1:11). Carisma proviene de otra palabra griega: kariV (caris) que significa gracia. Un don espiritual es un regalo que Dios da a sus hijos, según el Espíritu Santo quiere y reparte (1 Corintios 12:11; 1 Pedro 4:10)

Claro que podemos dar una mejor descripción y conceptualización, pero vamos a hacerlo sencillo:

  • En 1ra Corintios 12:11 y 18. El Espíritu Santo es quién lo da. “Cómo Él quiere”
  • Es para capacitar al creyente. 1ra. Corintios 12:7 “para provecho”
  • Es para el funcionamiento del cuerpo de Cristo. Efesios 4:11-16 dice la razón: “a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio”

¿Cuál es la “obra del ministerio”?: al leer todo el contexto tenemos la respuesta, es: Salvar y edificar almas, es decir cumplir integralmente la Gran Comisión.

 

¿Don o Talento?

Un don espiritual es una capacidad dada por el Espíritu Santo al creyente que lo habilita para desarrollar una tarea específica con un objetivo específico dentro del Cuerpo de Cristo (la iglesia).

Un talento es la habilidad natural, ya sea innata o aprendida que cualquier persona puede ejercer en cualquier momento para beneficio de terceros y el suyo propio.

Los inconversos tienen talentos, no dones espirituales. Un don espiritual es dado por el Espíritu Santo cuando se nace de nuevo en Cristo Jesús.

 

¿Cómo descubrir tu o tus dones espirituales?

El Señor da más de un don, pero hay algunas cosas que se tienen que conjugar.

  1. Tienes que ser nacido de nuevo, aunque seas un evangélico muy activo, o un cristiano muy emocionado y conservador; si no has nacido de nuevo jamás veras un don espiritual. Aunque la música sea muy emotiva, la predica te saque lágrimas y la oración te haga tirarte al suelo. Debes ser auténticamente nacido de nuevo. Todo lo demás es manifestación emocionalista o hasta diabólica. Referencia: Juan 3:3; 1ª Juan 2:6; Mateo 7:21-23.
  2. Tienes que sujetarte al Espíritu Santo. Ríndete a su Voluntad y Señorío y deja de hacer las cosas en tus fuerzas. Juan 16:13-14 debes dejar que Cristo sea glorificado en tu vida a través del Santo Espíritu de nuestro Dios.

 

Examinando los Dones Espirituales

Pablo se vio en la necesidad de escribir sobre este tema a la iglesia de Corinto. En esta iglesia estaban sucediendo cosas sorprendentes por medio del Espíritu Santo. Pero en una era de éxtasis y entusiasmo, puede haber una excitación histérica, autoengaño y errores fatales (junto a hechos verdaderos) y por eso Pablo dedica tres (3) capítulos para hablar sobre las verdaderas manifestaciones del Espíritu Santo.

 

¿Cuál es el Propósito de los Dones Espirituales? (Efesios 4:12)

  1. Perfeccionar a los Santos (v.12a):

Perfeccionar = katartismoV (catartimós) = equipar.

Ministerio = diakoniaV (diaconías) = servicio.

La idea es que Cristo ha constituido en la iglesia diferentes ministerios para equipar a los cristianos para un trabajo, cuyo objetivo es edificar el Cuerpo de Cristo.

  1. Edificar el Cuerpo de Cristo (v.12b):

Edificar = oikodomhn (oikódomen) = progreso que se ve al levantar un edificio.

Es importante la edificación (fortalece), Pablo la menciona varias veces (Romanos 14:19; 15:2; 1 Corintios 14:3, 12,26)

  1. El Tercer Propósito de Divide Tres Partes (v.13):
    1. Llegar a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios (Filipenses 3:8,10; Colosenses 2:2,3)
    2. Llegar a la estatura de un varón perfecto (teleioV = (teléios – maduro)
    3. Llegar a la estatura de la plenitud de Cristo (Romanos 8:29; Gálatas 2:20;4:19)

 

¿Cuáles son los Dones Espirituales?

En el Nuevo Testamento se encuentran cuatro pasajes donde se hace una relación de dones espirituales. Dichas listas no son idénticas pero se complementan entre sí, dando un criterio más amplio de cuantos dones espirituales hay.

 

Lista Uno, siete dones, Romanos 12: 6-8:

Profecía Exhortación Misericordia (compasión)
Servicio Dar (repartir)
Enseñanza Dirigir (presidir)


Lista Dos, catorce dones, 1 Corintios 12:8-10 y 28:

Palabra de sabiduría Profecía Apóstol
Conocimiento (palabra de ciencia) Discernimiento de espíritus Maestro
Fe Diversos géneros de lenguas ayuda y
Sanidades Interpretación de lenguas Administración
Milagros


Lista Tres, cuatro dones, Efesios 4:11:

Apóstol Profeta Evangelista Pastor-Maestro


Lista Cuatro, dos dones, 1 Pedro 4:11:

Hablar (palabras de Dios) Ministrar (servicio).

 

Haciéndose un resumen podemos concluir que son dieciocho dones.

Apostolado Lenguas Misericordia (compasión)
Profecía Interpretación de lenguas Evangelista
Conocimiento (palabra de ciencia) Fe Administración o dirigir (presidir)
Discernimiento de espíritus Palabra de sabiduría Exhortación
Milagros Servicio o ayuda Enseñanza o maestro
Sanidades Dar (repartir) Pastor-maestro

 

“Los dones no prueban nada acerca del poseedor de ellos, ni que son bautizados por el Espíritu Santo o que él mismo tenga mérito especial. Los dones, simplemente prueban que Dios está dotando por su gracia a la iglesia para todas y cada una de las tareas o labores que tiene que hacer”. Kenneth S. Hemphill

 

Definición, Explicación y Ejemplos de los [algunos] Dones Espirituales

  • Palabra de Sabiduría (Consejos sabios): (logoV sojiaV = logos sofías)

Es la capacidad para saber cómo manejar una situación dada. Capacidad de saber cómo llegar al fondo de un problema rápidamente. Ejemplo: Hechos 6:2-4; 15:19-21; 1 Reyes 3:16-28

  • Palabra de Ciencia (Conocimiento): (logoV gnwseoV = logos gnóseos)

Tener conocimiento (ciencia) es percibir, comprender las cosas. Es un don que trae iluminación sobrenatural. El conocimiento comprende discernimiento. Por medio del don de ciencia (conocimiento) se adquiere la información, el descubrimiento de la verdad. Ejemplos: Hechos 5:1-11; Juan 4:16-19; 2 Reyes 5:15, 16, 19-27; 2 Samuel 12:1-4

  • FE: (pistiV = pístis)

La fe, como un don, es diferente a la fe que salva y a la fe que es fruto del Espíritu Santo. Es la facultad especial de confiar en Dios, aun en circunstancias cuando todo parece estar en contra de uno. Es la capacidad de aferrarse a Dios en oración, rogando por una petición particular. Es la confianza de haber percibido la voluntad de Dios que lo capacita a uno para actuar como si el hecho hubiese ocurrido ya. Ejemplos: 1 Reyes 18:30-46; Hebreos 11

NOTA: Es obvio el por qué este don es mencionado junto con los de sanidad y hacer milagros. No se puede sanar en el nombre de Jesús o echar fuera demonios, si no se ejerce una fe profunda en Dios.

  • Sanidades: (carismata iamatwn = carísmata jiámaton)

Capacidad que Dios da para servir como intermediarios humanos, a través de los cuales, Él se complace en curar la enfermedad y restaurar la salud, aparte del uso de los medios naturales.

Tanto en el griego, como en la traducción al español, dones de sanidades está en plural, por eso hay quienes consideran que por ello existe una variedad de formas de este don. Por ejemplo: Felipe sanaba cojos y paralíticos (Hechos 8:7)

La persona con el don de sanidad no puede manipular a Dios. No tiene el poder de vaciar los hospitales, a menos que Dios decida hacerlo por medio de ellos. A veces la enfermedad es parte del plan de Dios y El la permite (2 Corintios 12:7-9; 1 Timoteo 5:23; Hechos 19:11,12).

Si no hay fe la curación no ocurre (Mateo 17:14-20)

  • Hacer Milagros: (poivn dunamiV = poión dúnamis)

Milagros es el plural de la palabra poder. En otras palabras en un Hecho de poder grandioso, sobrenatural, que van más allá de lo que se pueda hacer humanamente. Es la suspensión sobrenatural de una ley natural. Ejemplo: Josué 10:12-14; 2 Reyes 6:1-7; Hechos 8:39; 9:40; 13:9-11; 16:16-18; 28:3-5

  • Profecía: (prjhthV = profetés)

Profeta es el que habla en lugar de otro, el que declara. La Biblia enseña que el profeta:

* Habla para los incrédulos (1 Corintios 14:24,25)

* Habla para los creyentes (1 Corintios 14:22)

El propósito de este don es fortalecer, animar y consolar a otros. El que dice una palabra de profecía fortalece a toda la iglesia (1 Corintios 14:3,4)

  • Discernimiento de Espíritus: (diakriseiV = diakríseis)

Capacidad que Dios da para saber con certeza si ciertas clases de conducta (que se dicen ser procedentes de Dios) son en realidad divinas, humanas o satánicas.

La palabra griega diakríseis significa juzgar a través de. Este don sigue al de profecía y algunos creen que es usado para saber cuándo es verdadero el profeta.

A la luz de pasajes como 1 Juan 4:1; 1 Timoteo 4:1; 1 Tesalonicenses 5:20,21; vemos la necesidad de este don para desenmascarar al falso profeta y combatir sus enseñanzas (Hechos 5:3; 8:20-23; 13:8-12; 16:16-18)

Este Don puede operar en varios niveles:

* Conocer qué actos que parecen buenos, son en realidad la obra de Satanás.
* Discernir cuándo una persona hace algo por motivos piadosos o carnales.*
* Habilidad sobrenatural de distinguir la verdad del error, aun cuando los motivos parecen rectos.*

Estos dos últimos implican una especie de juicio muy delicado y deben ir acompañados de una medida extra del fruto del Espíritu Santo si han de ser de ayuda para el Cuerpo (Gálatas 6:1)

  • Diversos Géneros de Lenguas: (glwsaV = glosas)

Capacidad especial dada por Dios a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo para:

* Hablar un idioma que nunca han aprendido.
* Recibir y comunicar un mensaje inmediato de Dios a Su pueblo, por medio de una declaración divinamente ungida, en un lenguaje que nunca han aprendido.

La primera variedad del don de lenguas la denominan los estudiosos lenguas privadas. Estas NO tienen interpretación y NO DEBEN SER USADAS EN LA IGLESIA (1 Corintios 14:28). La segunda variedad la denominan lenguas públicas y se pueden ejercer en la iglesia SI HAY UN INTERPRETE (1 Corintios 14:28)

Algunos creen que TODOS deben hablar en lenguas, pero el Apóstol Pablo fue muy claro al escribir en 1 Corintios 12:28-30:

“A continuación hay algunas de las partes que Dios ha designado para la iglesia: en primer lugar, los apóstoles; en segundo lugar, los profetas; en tercer lugar, los maestros; luego los que hacen milagros, los que tienen el don de sanidad, los que pueden ayudar a otros, los que tienen el don de liderazgo, los que hablan en idiomas desconocidos. ¿Acaso somos todos apóstoles? ¿Somos todos profetas? ¿Somos todos maestros? ¿Tenemos todos el poder de hacer milagros? ¿Tenemos todos el don de sanidad? ¿Tenemos todos la capacidad de hablar en idiomas desconocidos? ¿Tenemos todos la capacidad de interpretar idiomas desconocidos? ¡Por supuesto que no!

  • Interpretación de Lenguas: (ermhneuw glwsaV = jermeneúo glósas)

Capacidad de dar a conocer, en el lenguaje de aquel que habla en lenguas.

  • Maestros (Enseñanza): (didaskaloV = didáskalos)

Capacidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo para comunicar información, de tal manera que otros aprendan. Puede ser por medio de la predicación. La enseñanza implica una ocupación regular y tiempo dedicado al estudio y a la preparación.

Ser maestro es una gran responsabilidad (Santiago 3:1) Algunos ejemplos: Hechos 13:1; 15:35; 18:26; Colosenses 3:15; 2 Timoteo 2:2.

La Biblia nos enseña también que hay falsos maestros (Mateo 15:14; 2 Pedro 2:1-3)

  • Los que Administran (Liderazgo): (kubernhseiV = kubernéseis)

Capacidad que Dios da para entender claramente los objetivos de la iglesia, diseñar y ejecutar planes específicos para alcanzar esos objetivos. La palabra griega kuberneseis se aplicaba al que guiaba la embarcación (el timonel) y la hacía llegar a su destino sin problemas.

Se puede traducir también como gobernar o presidir. Ejemplo: 1 Tesalonicenses 5:12; 1 Timoteo 3:4, 5,12; 5:17

  • Pastores: (poimhnhV = poiménes)

Habilidad especial que Dios da para asumir la responsabilidad personal de un grupo de creyentes para su bienestar espiritual. El pastor es la persona responsable de:

* Alimentar (Juan 10:9; 1 Corintios 3:2)
* Dirigir (Salmo 23:3b; Juan 10:3,4)
* Proteger (Salmo 23:4; Juan 10:11-15)
* Restaurar (Salmo 23:3a; Ezequiel 34:4)

  • Servicio: (diakoniaV (diaconías) = ministerios)

Tiene el sentido de función, oficio, servicio. Aquí entran los dones llamados ministeriales, tales como: apóstol, profeta, evangelista, pastor y maestro, que se mencionan en Efesios 4:11. Algunos ejemplos: Hechos 1:17; 20:24; 21:19; 1 Timoteo 1:12. El don de ayuda va dirigido más específicamente a una persona, pero el don de servicio hacia un grupo (aquí radica la diferencia entre estos dos dones)

  • Exhortación: (paraklesiV = paraklésis)

Significa “uno llamado al lado para ayudar”. Capacidad especial que Dios ha dado a algunos para que impartan palabras de confortación, consuelo, ánimo y consejo a otros miembros del Cuerpo de Cristo, con el propósito de ayudarlos.

Se puede manifestar de dos maneras:

* Por medio de la predicación o la enseñanza.
* Persona a persona.

El ejemplo más destacado es el de Bernabé (Hechos 4:36) Hasta su nombre nos describe su carácter (Bernabé = hijo de consolación) Fue él quien tomó bajo su cuidado a Pablo cuando los otros apóstoles dudaban de su conversión (Hechos 9:26,27) Fue él quien vio el potencial de Juan Marcos, y lo recogió cuando Pablo lo había rechazado (Hechos 15:36-39).

 

¿Cómo reconocer nuestros Dones Espirituales?

No hay ningún capítulo en la Biblia que trate sobre descubrir los dones espirituales. La Biblia no dice “sigan estos pasos para descubrir sus dones espirituales”. Pero esto no es un obstáculo para establecer procedimientos prácticos para conocer y hacer la voluntad de Dios.

Hay cuatro requisitos que deben caracterizar la vida del cristiano para descubrir un Don Espiritual; si uno de ellos es puesto de lado, será imposible descubrir sus dones:

  1. Debe ser Cristiano: Los Dones Espirituales son dados solamente a los miembros del Cuerpo de Cristo.
  2. Debe creer que existen los Dones Espirituales: Dios nos ha dado por lo menos un don espiritual (2 Timoteo 1:6)
  3. Debe estar Dispuesto a trabajar: Debemos asegurarnos que estamos dispuestos a hacer uso del don que Dios nos haya dado para la gloria y honra de Su nombre.
  4. Debemos Orar: Antes, durante y después del proceso de los pasos para descubrir sus dones tiene que orar (Santiago 1:5).

 

Cumplidos estos prerrequisitos, estamos listos para enumerar los pasos para descubrir sus dones espirituales:

  1. Conocer sobre los Dones Espirituales

Hay cinco formas para realizar este primer paso:

  • Estudie la Biblia para conocer los dones y los ejemplos que haya de cómo se manifiestan.
  • Aprenda cuál es la posición de su iglesia en cuanto a los dones.
  • Lea todo lo que pueda sobre los dones espirituales.
  • Converse con personas que los hayan descubierto.
  • Hable (o testifique) de cómo está usando sus dones, con el fin de estimular a otros a descubrirlos y usarlos también.

 

  1. Experimente con los que cree tener:

Por ejemplo, Ud. no sabrá nunca que tiene talento para escribir poesía si nunca lo intenta. Puede comenzar mirando las necesidades a su alrededor y vea si puede hacer algo sobre ellas. Esté disponible para cualquier tarea que se le pueda pedir (y hágala bajo oración). Si se da cuenta que no tiene algún don táchelo de su lista.

 

  1. Examine sus Sentimientos:

Dios entiende nuestros sentimientos perfectamente. Él sabe que si nos gusta una tarea que estamos haciendo, la haremos mejor que si no nos gustara. Así que parte del plan de Dios es darnos un don espiritual que haga juego con nuestros sentimientos, de tal manera que, al usarlos, disfrutemos. Es por eso que Dios se reserva el asignarnos los dones (Romanos 12:3; 1 Corintios 12:11; 1 Pedro 4:10). Lo normal es que el cristiano se sienta bien en el trabajo que hace, porque ha descubierto que es el don espiritual que Dios le ha dado.

 

  1. Evalúe su Eficacia:

Como los dones tienen un propósito, es adecuado esperar que den resultado. Si experimenta con un don y encuentra que lo que espera no sucede, es probable que haya descubierto uno de los dones que Dios no le ha dado. Cuando los verdaderos dones están operando, lo que debe suceder sucede.

 

  1. Esperar la Confirmación del Cuerpo:

En muchos aspectos este paso es el más importante de todos. Si cree que tiene un don espiritual y está tratando de ejercerlo, pero nadie en su iglesia cree que lo tiene, probablemente no lo tiene. Si está experimentando con aconsejar y después de cierto tiempo se da cuenta que nadie le busca para que le aconseje, tiene buenas razones para dudar de que posee este don espiritual.

Los dones son dados para ser usados en el contexto del Cuerpo. Es necesario, pues, que otros miembros del Cuerpo digan la palabra final para confirmar su don.

 

Si usted recibe algo de parte de Dios y, debido a ello y por medio de ello, todos se benefician, entonces puede alegar que ese don es prueba del Espíritu Santo en su vida.

 

Manifestaciones Actuales de Dones Espirituales:

La iglesia de Jesucristo en la actualidad es rica en manifestaciones espirituales de todo tipo. Basta visitar algunas iglesias carismáticas, pentecostales o neo-pentecostales, o simplemente presenciar canales de Televisión auspiciados por tale-iglesias, para apreciar una diversidad de manifestaciones bajo la supuesta cobertura del Espíritu Santo. No es extraño hoy oír de profecías de prosperidad, anuncios apostólicos, caídas por la presencia del Espíritu Santo… De autonombrados [autoproclamados] profetas que les gusta ver a la “masa” tirados a sus pies haciendo alarde de tener una “unción especial” de Dios.

Ante tales manifestaciones surgen algunas preguntas, ¿es cierto que están vigentes todos los dones hoy? ¿Cuál sería un criterio certero para discernir cuando un don está vigente o no? ¿Qué de ciertos dones que no se mencionan en la Biblia como la risa y borrachera espiritual? ¿La forma en que se están usando los dones hoy cumple el propósito original establecido en el Nuevo Testamento? ¿Podemos usar la Biblia para evaluar las manifestaciones actuales de los dones o nos tenemos que limitar a la tradición y la experiencia cúltica de la iglesia?

Tomemos como base 1 Corintios 14 para establecer un puente para evaluar y considerar las manifestaciones actuales de los dones.

En este capítulo vemos que en el culto en la iglesia de Corinto había ciertos desórdenes. ¿Será Corinto la única o hay otras iglesias que pasan por lo mismo?

 

Manifestaciones Actuales

Al hacer un análisis objetivo y minucioso del Nuevo Testamento, especialmente de las epístolas, hay que considerar la escasa evidencia a favor de la tesis que no todos los dones espirituales están vigentes. Pero “el hecho de que no exista un solo texto claro y específico que trate la cuestión de la vigencia no significa que no sea posible llegar a una conclusión al respecto”.

En el estudio de la palabra de Dios hay que tener la sabiduría necesaria bajo la guía del Espíritu para hacer una distinción clara entre pasajes que hablan de hechos ocasionales y los que transmiten un principio o norma permanente.

Lo cierto es que en nuestros días, considerablemente en el ámbito evangélico, el énfasis en la vida cristiana está más enfocado en las experiencias, a tal punto que se han convertido en indicadores de espiritualidad, madurez y comunión con Dios.

“Existe un afán por lo subjetivo y por las experiencias sobrenaturales, y muy poco aprecio e interés por la objetividad de la doctrina bíblica”. Jaime Fasold

 

Se quiere enfatizar, que la Palabra de Dios es nuestra fuente de autoridad máxima bajo la cual debe depender toda evaluación o criterio de nuestra teología y práctica cristiana. Una verdad, desde la perspectiva humana, puede que tenga varias aplicaciones para diferentes personas, pero “la verdad de Dios es única y objetiva. La Palabra de Dios debe interpretar la experiencia, no la experiencia las Escrituras”.

 

Hablar en Lenguas

En el Nuevo Testamento aparece unas 30 veces el concepto de hablar en lenguas. En los evangelios sólo se mencionan en Marcos 16:17, identificándolas como “señales”. Las lenguas aparecen tres veces en el libro de Hechos (2:4-13; 10:46; 19:6) y 25 veces en 1 Corintios. Pero en el resto de las epístolas y Apocalipsis no se mencionan. 1 Corintios 14:4 emplea el uso privado de las lenguas para edificación propia.

Según estudiosos de las escrituras, la forma en que se manifiesta en el Nuevo Testamento “el hablar en lenguas” no se referirían a lenguas sobrenaturales, sino a idiomas humanos, es decir, lenguajes extranjeros o extraños a los oyentes.

En 1 Corintios 14:21-22, se afirma claramente que las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos. Por lo cual, se concluye que técnicamente el uso de “este don no ocupaba ningún lugar dentro de la iglesia; no tenía como objeto ministrar a los creyentes dentro de la iglesia, sino servir fuera de ella como un apoyo al ministerio evangelístico a los judíos”.

James Garret dice que “se ha considerado que el Pentecostés provee una “dote lingüística”, de naturaleza sobrenatural y de duración temporaria, para facilitar la evangelización por parte de los apóstoles”.

El desarrollo de este don, en cierta medida, está relacionado o se contrasta en el Nuevo Testamento con el don de profecía para enfatizar las funciones o manifestaciones de cada uno por separado. El don de lenguas era con el fin de evangelismo, mientras que la profecía era para edificación y exhortación de los creyentes en Cristo.

Pablo, en 1 Corintios 14:5, sugiere que procuren dones que se prestaran más para la edificación de la iglesia (como el don de profecía) en comparación con aquellos que eran más espectaculares pero menos edificantes (como el don de lenguas). En este sentido “la primera preocupación de Pablo no fue simplemente exaltar la profecía, sino dirigir el celo de ellos para que todos usaran sus dones para la meta de la edificación”.

Este don es parte de la riqueza de dones que operan por medio de la multitud de creyentes a través de aquel único Espíritu Santo.

Si bien podríamos hacer un paralelos entre Hechos y 1 Corintios 14, el propósito en 1 Corintios 14 es como un don manifestado en la iglesia y que necesita interpretación para lograr la edificación.

Por medio de este don hablamos a Dios, se logra establecer comunicación.

Por medio de este don hablamos misterios, lo que para Pablo siempre tiene el significado de verdad espiritual (1 Corintios 14:2). La palabra griega significa claramente idiomas no meras sílabas sin sentido.

 

Interpretación de Lenguas

La interpretación se toma por lo general como la entrega del significado o contenido esencial de la expresión en lenguas. Traducción o interpretación.

No obstante, aun cuando signifique traducción, esto no quiere decir necesariamente que signifique palabra por palabra. La tarea del traductor es poner las palabras con sentido correcto y con buena gramática.

Por cierto que el don no implica que haya algún tipo de conocimiento de idioma por parte del intérprete. Se recibe directamente del Espíritu Santo, y viene en la medida en que uno presta atención al Señor más bien que a las lenguas dadas. Además el don puede venir de varias maneras, “bien sea por visión, por carga, o por sugerencia, según el Señor quiera hacerlo”.

 

El Bautismo del Espíritu Santo

El movimiento Pentecostés y carismático actual afirma que el cristiano debe experimentar un segundo toque de Dios después de su salvación, al que le llaman, “el bautismo del Espíritu Santo”, y que la evidencia de ser bautizado en el Espíritu es el Hablar en lenguas, “tal como sucedió con la iglesia en Hechos 2.”

Hechos 2, en el Pentecostés, la Biblia nunca menciona que los discípulos fueran “bautizados en el Espíritu Santo”.

La razón de asociar “bautismo en el Espíritu Santo” y hablar en lenguas [algunos] lo basan en la declaración de Juan el bautista:

“Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.”
Mateo 3:11 (que también está en Lucas 3:16)

En la mente y uso de los judíos la palabra Fuego puede ser utilizada para significar “poder” o también “juicio”. Por el contexto de lo que dijo Juan el bautista en Mateo 3:12-13 es probable que Juan se refería a que Jesús traería “juicio” (fuego) sobre los injustos.

Como en Hechos 2 se mencionan que se les aparecieron repartidos a los discípulos lenguas como de fuego, entonces asocian la palabra fuego, para decir que este fue el bautismo que hablo Juan. Pero en hechos 2 es probable que el uso de “lenguas de fuego” es para significar “idiomas de poder”.

La palabra lenguas en Hechos 2 en griego es la Palabra “dialektos”. Dios les dio la habilidad sobrenatural de hablar en idiomas que no conocían a través del poder o fuego de Dios.

La Palabra bautismo (baptizo) significa sumergir. O sea que fueron sumergidos en el Espíritu Santo.

Aunque la Biblia nunca le llama al acontecimiento de hablar en lenguas “bautismo”, este texto combinado con  Hechos 1:8, y con Hechos 2:1-13, fue utilizado para enseñar que todo creyente necesita una segunda experiencia, posterior a la salvación por medio de la cual recibe “el bautismo del Espíritu Santo.”

Hechos 1:8 dice: “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”

Hechos 2:1-4 “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.”

El espíritu Santo no fue enviado para tener experiencias sobrenaturales. La Biblia enseña que el Espíritu Santo fue enviado a la iglesia para darle poder al creyente para ser testigos de Cristo, mientras el convence a los pecadores de su pecado y necesidad de arrepentimiento.

 

La Danza (una pincelada)

La danza es una expresión de alabanza y obediencia a la Palabra de Dios. David danzó ante el Señor con todas las fuerzas (2 Samuel 6:14). La danza fue parte importante de la restauración del tabernáculo de David.

El Señor nos hizo libres para danzar sin complejos ni moldes humanos. Su Palabra nos instruye para comprender que a Dios le agrada que le hagamos fiesta (celebrar y danzar. Éxodo 5:1), que tengamos expresiones efusivas o quietas, según sea el fluir del Espíritu Santo, como danzó María al ser libre del yugo de los egipcios (Éxodo 15:20).

“Entonces la profetisa Miriam, hermana de Aarón, tomó una pandereta, se puso al frente, y todas las mujeres la siguieron, danzando y tocando sus panderetas” (Éxodo 15:20 NTV)

La danza es la expresión física más demostrativa de la alabanza. Requiere el uso de todo el cuerpo, implica abandonar nuestras vergüenza a medida que danzamos ante Dios con nuestra fuerza (Salmos 149: 3, 2 Samuel 6:14).

Momentos y Razones de Expresión de la Danza

  1. Por el gozo de la salvación
    (“Entonces la profetisa Miriam, hermana de Aarón, tomó una pandereta, se puso al frente, y todas las mujeres la siguieron, danzando y tocando sus panderetas” Éxodo 15:20 NTV)
  2. Para recibir a los victoriosos
    (“Cuando el ejército de Israel regresaba triunfante después que David mató al filisteo, mujeres de todas las ciudades de Israel salieron para recibir al rey Saúl. Cantaron y danzaron de alegría con panderetas y címbalos” 1 Samuel 18:6 NTV)
  3. Al ser restaurados o reedificados
    (“Sin embargo, muchos de los sacerdotes, levitas y otros líderes de edad avanzada que habían visto el primer templo lloraron en alta voz al ver los cimientos del nuevo templo. Los demás, en cambio, gritaban de alegría” Esdras 3:12).
  4. Por el regreso de un hijo de Dios (Fiesta por el hijo pródigo. Lucas 15:7, 24-32).
  5. Por haber recibido sanidad (Pedro y Juan sana al mendigo; entró con ellos saltando y alabando a Dios. Hechos 3:1-8).

 

Factores Bíblicos A Tomar En Cuenta Sobre El Don De Lenguas

Lo que la Biblia dice sobre el “don de Lenguas”

  • Las lenguas eran idiomas o dialectos humanos entendibles de diversas naciones (Hechos 2).
  • El don de lenguas es un don espiritual que el Espíritu Santo reparte a quien él quiere; no es para todos.
  • Es el único don que solo edifica al que lo practica, a no ser que haya un intérprete, a pesar de que todos los dones, según la Biblia, fueron dados para edificar a otros.
  • En la práctica de la iglesia deben hablar en una reunión dos o máximo tres y debe haber un intérprete.
  • En la práctica del don de lenguas en la iglesia si no hay intérprete, la persona que habla debe callarse.
  • En la iglesia no deben hablar en lenguas todos al mismo tiempo, y menos aún sin intérprete porque será un obstáculo al evangelio y los inconversos pensaran que en la iglesia están locos.
  • Es preferible profetizar a hablar lenguas (Profetizar no es predecir el futuro sino es hablar algo que edifique, consuele o exhorte; 1ra Corintios 14:3)
  • El don de lenguas es por señal a los no creyentes tal como sucedió en Hechos 2 en donde eran idiomas entendibles.


Lo que la Biblia No dice sobre el don de Lenguas:

  • Ninguna parte de la Biblia dice que el cristiano debe ser “bautizado en el Espíritu Santo”, pero si nos dice que es sellado con el Espíritu Santo al creer y ser salvo (Efesios 1:13).
  • Ninguna parte de la Biblia le llama al hablar en lenguas “bautismo en el Espíritu Santo.”
  • Ninguna parte de la Biblia dice que el creyente en Cristo ya salvo deba recibir al Espíritu Santo (que ya había recibido al principio) por segunda vez.
  • Ninguna parte de la Biblia enseña que las lenguas son la evidencia del Bautismo en el Espíritu Santo.
  • Ninguna parte de la Biblia dice que Dios ha dado el don de lenguas a todos los creyentes.
  • Ninguna parte de la Biblia dice que las lenguas son el don más espiritual ni la marca de la salvación.
  • Ninguna parte de la Biblia dice que las lenguas es el único idioma que el Diablo no puede entender.
  • Ninguna parte de la Biblia dice que el don de lenguas es un lenguaje angelical (1ra Corintios 13:1 no dice que las lenguas son lenguaje angelical).

 

CONCLUSIÓN: Con humildad y agradecimiento, aceptemos el don que Dios nos haya dado y usémoslo al máximo de nuestras posibilidades.

Cuestiones de pureza

Las personas gastan meses planeando su boda, pero a veces descuidan de hacer una prioridad la planificación en el matrimonio. Podemos asistir a una clase prematrimonial o hablar con el ministro que celebra la boda, pero, normalmente no tenemos muy claro acerca de los problemas que pueden presentarse dentro de la relación. Podemos incluso no estar plenamente conscientes de cómo nuestros pensamientos habituales y comportamientos pueden amenazar nuestra unidad.

Debido a que el lecho matrimonial es la norma de Dios para la intimidad sexual, es también el lugar que más sufre cuando bagaje sexual es traído a la relación. Sin importar si es de un pasado promiscuo, música cargada de sexualidad, novelas subidas de tono, las heridas no sanadas de abuso, o la exposición a la pornografía — cualquier fuente de estimulación sexual fuera del contexto de su matrimonio es una amenaza peligrosa. No importa qué tan inofensivo usted crea que esto es, si lo mantiene en secreto de su cónyuge, usted está cerrando la puerta a la intimidad y abriendo la puerta al adulterio.

¿Están dispuestos a construir juntos una barrera para mantener fuera esas amenazas? ¿Están dispuestos a limitar su libertad para mantenerse fuertes contra la tentación? ¿Están dispuestos a ser transparentes con sus horarios, sus conversaciones o sus comunicaciones en línea? Haga esto cuando está fuerte para protegerse de cuando este débil. Pídale a Dios que le muestre sus debilidades — y refuércelas.

¿Se cruzarán las líneas? Sucederán fracasos? Casi con toda seguridad. Haga frente a los problemas a medida que aparecen. Pídale a Dios que le perdone. Pídale a su cónyuge que le perdone. Pero luche por permanecer puro. Cuestiones de pureza.

por Craig & Amy Groeschel

El padre que yo quiero ser

«Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres. » Malaquías 4:6.

Por Josh McDowell

Se cuenta una interesante anécdota del arzobispo Tillotson, cuando era decano de Canterbury (una posición de poder y prestigio). Cierta tarde, se encontraba en su casa cuando apareció un hombre a su puerta. Uno de los sirvientes del decano atendió la puerta y se encontró con un anciano de aspecto algo descuidado, un hombre común del pueblo, quien preguntó si «John Tillotson» estaba en casa. El sirviente, sorprendido y disgustado por la insolencia del hombre que se refería en términos tan ordinarios al importante decano de Canterbury, reprendió al sujeto y lo echó de la casa, limpiándose las manos como si acabara de sacar la basura.

Pero el decano, desde el interior de la casa, había reconocido la voz del extraño y corrió a la puerta en el preciso momento en que el sirviente la cerraba. Abrió apresuradamente la puerta y exclamó, para sorpresa de su servidumbre: «¡Es mi querido padre!». El muy respetado clérigo corrió por el sendero hasta donde se había detenido su padre, cayó sobre sus rodillas y le pidió su bendición. Aunque el decano Tillotson había adquirido una posición de gran honra en la iglesia, seguía amando y respetando a su padre aunque este fuera común y ordinario. El respeto demostrado por el decano no solo es un indicio de su propio carácter, sino del carácter de su padre, también.

Esa es la clase de hijos que quiero formar, y la clase de padre que quiero ser. Quiero ganarme el respeto de mis hijos. Quiero que respeten a su madre. Quiero que respeten a sus mayores. Quiero que respeten a sus autoridades. Quiero que se respeten a sí mismos.

Este ideal no es un imposible. Estoy convencido de que es posible. Pero creo que la razón por la cual esa clase de respeto es tan escasa en la actualidad es porque los jóvenes no han visto el ejemplo de su padre. Los padres se ganan el respeto de sus esposas e hijos siendo un ejemplo de amor, aceptación, pureza, verdad, fidelidad, amistad y perdón. Cada una de esas cualidades demuestra el respeto del padre y demuestra que es digno de respeto. El respeto fluye al –y del- padre que es como el Padre.

En la Biblia abundan las exhortaciones relacionadas con el respeto. A los hijos se les ordena respetar a sus padres. La Biblia nos manda respetar a los ancianos, a las autoridades superiores y a los ancianos de la iglesia. La Biblia ordena respetar porque respetar a los demás es correcto. En cada uno de nosotros hay algo respetable que emana de la propia naturaleza de Dios. Los seres humanos somos creados a la imagen de Dios (Génesis 1:26-27), creados con dignidad y propósito. Por tanto, todo ser humano es digno de respeto porque es un reflejo de Dios que da la vida y aliento a todos. Es admirable que Dios, quien por su parte nos ordena respetar, nos demuestra respeto. Nos creó a su imagen. Por ello nos trata con dignidad, con más respeto del que merecemos. Dios es un Padre respetuoso. Es también un Padre digno del más alto respeto, esa es la clase de padre que quiero ser. Ya lo sé, no soy –ni nunca seré- digno de respeto como lo es Él. Él es santo, Él es todopoderoso; yo soy pecador y débil. Pero, a través del sacrificio de su Hijo y la obra del Espíritu Santo, pudo mostrar su imagen en mi ministerio como padre de mis hijos.

Eso requiere dependencia de Él por medio de dar mi atención a la oración y a la Palabra

También, por dar atención a lo siguiente.

Fomentar el respeto propio. El saludable hábito de respetar a los demás empieza con el respeto propio. Al joven que no se respeta a sí mismo le resultará difícil respetar a mamá, papá, maestros, pastores y cualquier otro.

El padre puede fomentar el respeto propio en sus hijos comunicándoles: «Te respeto porque fuiste creado a la imagen de Dios». Es cierto que el pecado ha ensuciado y apagado algo de esa imagen; no obstante, cada niño es digno de respeto porque refleja la imagen de Dios.

«Te respeto porque eres un miembro (o miembro en potencia) de la familia eterna de Dios». El apóstol Pablo afirma que los cristianos somos «hechura de Dios». La palabra «hechura» que Pablo utiliza en este caso es «poiema», palabra que se refería específicamente a valiosas obras de arte (y de la cual obtenemos en nuestro lenguaje castellano «poema»). En otras palabras, tu hijo es un «poema de Dios», su obra maestra, su valiosa obra de arte.

«Te respeto porque enriqueces mi vida». El Salmo 127:3 dice que los hijos son un regalo especial de un Padre celestial amante. Reconocer que nuestros hijos enriquecen nuestra vida no es meramente una verdad noble y abstracta; ellos más que nadie nos pueden desafiar a llegar a ser lo mejor que podemos ser por la gracia de Dios. Nuestros hijos aprenden de nosotros, pero también pueden hacernos aprender.

«Te respeto porque eres único, por tu responsabilidad, tus talentos y tus dones». Todo ser humano —joven o anciano— necesita sentir que pertenece, que vale y que es competente.

Aprovechar los momentos propicios para enseñar. El padre eficaz aprovecha al máximo los momentos propicios para enseñar. Las conversaciones dirigidas durante la cena —con la televisión apagada— son oportunidades magníficas para hablar de la conducta respetuosa. Trata de sacar de paseo a cada hijo por separado y enséñale cómo tratar con respeto al sexo opuesto. Cuando observes que un hijo es grosero con su madre en el supermercado, aprovecha el incidente para hablar con tu hijo en el camino a casa.

Quiero ser un padre como mi Padre celestial porque sé que el padre que muestra respeto se gana respeto. Sé que esa clase de padre tiene más probabilidades de criar a hijas que un día puedan decir: «Quiero casarme con alguien como mi papá, alguien a quien puedo admirar y respetar».

Sé que esa clase de padre tiene más probabilidades de formar hijos que se ganen el respeto de sus amigos, familia, compañeros de trabajo, jefes y, algún día, también de sus propios hijos. Esa es la clase de padre que yo quiero ser. Y, con la ayuda de Dios, esa es la clase de padre que seré.

Some Truth From Signs

Aenean leo vene quam. Pellntes ique ornare sem eius modte venenatis vestibum. Cras mattis itugir purus. Aenean le vene quam. Pellntes ique ornare seeim eiusmodte venenatis vestibum. Cras mattis citur exquisitely fari then far purus. Aenean leo vene quam. Pellntes ique ornare sem eiusmodte venen. Et tollit utamur nam, dcum ullumo etiam velit. Ne scripserit. Sea ex utamur phaedrum, nisl no, no reque sensibus duo. Meini coposae, paulo mediocrem etiam negleg enur. Vis ut argum entum lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipscing elit. Nulla convallis egestas rhoncus. Don eofacilisis fermentum sem, ac viverra ante lucus vel. Donec vel maurs quam. Lorem ipsum dolor sit amet, consect etur adpiscing elit. Nulla convallis egestas rhoncus. Donec facilisis ferme ntum sem, ac viverra ante luctus vel. Donec vel maus quam.Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur dipiscing elit. Nulla convallis egestas rhoncus.

Voluptate illum dolore ita ipsum, quid deserunt singulis, labore admodum ita multos malis ea nam nam tamen fore amet.

Aenean leo vene quam. Pellntes ique ornare sem eius modte venenatis vestibum. Cras mattis itugir purus. Aenean le vene quam. Pellntes ique ornare seeim eiusmodte venenatis vestibum. Cras mattis citur exquisitely fari then far purus. Aenean leo vene quam. Pellntes ique ornare sem eiusmodte venen. Et tollit utamur nam, dcum ullumo etiam velit. Ne scripserit. Sea ex utamur phaedrum, nisl no, no reque sensibus duo. Meini coposae, paulo mediocrem etiam negleg enur. Vis ut argum entum lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipscing elit. Nulla convallis egestas rhoncus. Don eofacilisis fermentum sem, ac viverra ante lucus vel. Donec vel maurs quam. Lorem ipsum dolor sit amet, consect etur adpiscing elit. Nulla convallis egestas rhoncus. Donec facilisis ferme ntum sem, ac viverra ante luctus vel. Donec vel maus quam.Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur dipiscing elit. Nulla convallis egestas rhoncus.